Hay una cicatriz profunda en el paisaje de Paris
La noticia se extendió con misma velocidad que las llamas, en pocos minutos todo el planeta estaba pendiente de una sola cosa, el incendio de la Catedral de Notre Dame. La incredulidad se mezclaba con la consternación. Parecía que estaba viendo una película de ciencia ficción, pero no, era la triste realidad. En unos segundos revivì el miedo, la impotencia y el desamparo que habìa sentido durante los atentados terroristas del Charlie Hebdo, Bataclan y en otras situaciones similares de menor alcance pero no menos dolorosas, es que estos últimos años Francia ha recibido numerosos embates y no podía creer que ahora se sumara otro mas, que era como una estocada en el corazón de Paris y de Francia. La noticia de que no se trataba de un atentado trajo un poco de alivio, al menos no era un acto mas de odio y barbarie, indudablemente fue un accidente a causa de las tareas de restauración que se están realizando en la Catedral que por cierto, habìan generado profundo debate sobre la...